El ‘pan de cada día’ de prensa y famosos

El trabajo de reporteros y artistas se está convirtiendo cada vez más en una ‘lucha campal’.

En la cobertura diaria de las noticias del espectáculo se están haciendo costumbre los tumultos, corretizas, pisotones trayendo como consecuencia el enfrentamiento entre la prensa y los guardias de seguridad.

La escena es simple: una estrella de la televisión es rodeada por decenas de micrófonos, cámaras fotográficas y de video. Llegan las preguntas indiscretas, la negativa del famoso a hablar y aparece el caos. Al ser cuestionada sobre hasta dónde puede llegar el reportero cuando el artista dice que no quiere dar entrevistas, la productora, titular y periodista del programa de televisión “Ventaneando”, Paty Chapoy, responde: “Deben de insistir hasta donde el otro lo permita, por un lado; por otro lado, tienen que ser lo suficientemente inteligentes para llegar a una negociación y lograr la entrevista”.

A su vez, el también productor, y considerado amigo de muchos famosos, Juan José Origel, dice: “La prensa tiene que respetar. Cuando un artista dice ‘no voy a hablar’, pues ni modo. Hay que dejarlo en paz. Pero no pasa eso, muchos insisten. “Inclusive hay reporteros que hacen guardia afuera de las casas de los artistas como si éstos fueran unos criminales.

La otra vez tuve que ir por Silvia Pinal para sacarla en mi camioneta; ella se tuvo que agachar para no ser vista; eso no puede ser; no es una criminal. Para algunos, la realidad es otra Sin embargo, la realidad es que mientras algunos reporteros aceptan el “No”, otros haciéndose los ofendidos no sólo continúan haciendo preguntas, también los camarógrafos rodean al personaje para que no pueda “escapar”. Tal es el caso reciente de Rubén Lira, padre del hijo de Cynthia Klitbo. A pesar de insistir en que no comentaría nada y pedir de favor que lo dejaran entrar a un teatro, tuvieron que pasar varios minutos para que eso fuera posible.

¿Entonces, qué pasa con la prensa?

Gabriel Sosa Plata, profesor de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) e investigador de todo lo que sucede en los medios de información, comenta al respecto: “Todo parte del objetivo que tiene cada medio por llevarse su exclusiva y con ese contenido tener más rating o vender más. “Entre los artistas y la prensa se da un juego perverso porque los famosos también necesitan de la prensa. “Ahora, a ese comportamiento de acoso lo califico como un acto de prepotencia, debido al poder con el que cuentan los medios de información. “Entiendo la lógica, pero lo cierto es que se han incurrido en excesos.

De ahí la diferencia entre la prensa sensacionalista y los medios que ejercen un periodismo serio. Es sabido, de hecho, que los reporteros de los primeros hasta se vuelven los protagonistas de la nota, y eso no es periodismo”, señala Sosa Plata en entrevista.

Todo por la nota

Empujones por aquí, gritos por allá. Artistas molestos, reporteros ofendidos y al igual que los famosos, hasta golpeados o amenazados. Así son los zafarranchos entre los famosos y la prensa, los primeros prefieren no hablar de determinado tema, los segundos hacen lo posible por “llevarse la nota”.

Ambos están en su respectivo derecho, dicen los mismos involucrados. Sin embargo, ¿se podría señalar a alguna de las dos partes como responsable de los empujones, gritos y hasta la aparición de armas de fuego por parte de los elementos de seguridad encargados de mantener la calma en lugares públicos?

Luego de escucharse palabras como ética, amarillismo o artistas “sangrones” que venden sus historias de vida al mejor postor, el término que parece ser el equilibrio de esta relación es el respeto recíproco. Dice Paty Chapoy: “el artista y los medios de comunicación somos un matrimonio (…) hasta que la muerte nos separe. “La prensa tiene todo el derecho de ir a buscar la noticia en las condiciones en que sean. Pero dado a lo que ha sucedido últimamente sí puedo decir que son los empresarios, los representantes o los mismos artistas quienes están poniendo en riesgo la vida de todos los reporteros porque quienes tienen toda la seguridad de su lado son los artistas, no los reporteros.

“Y quienes en un momento dado pueden agredir a través de las armas y la violencia, son ellos, no los reporteros”, manifiesta Chapoy en entrevista. A la señora Chapoy se le cuestionó si un artista debería dejar de ir a sitios públicos cuando no quiere hablar de ciertos temas: “Eso sería lo ideal, pero el artista se debate entre quedarse encerrado y salir a dar la cara.

Ellos saben perfectamente que si están en el ojo del huracán y salen a un evento, los van a asediar. El artista se tiene que preparar para ese momento”. Pese a ello, Juan José Origel, titular de “La Oreja”, menciona: “La prensa no sabe respetar a las grandes personalidades, como se vio en el caso de Silvia Pinal”, (quien fue acosada por los medios por la crisis que sufrieron su hija Alejandra Guzmán y su nieta Frida Sofía).

“Pero los reporteros tienen que llevar la información de los artistas a sus respectivos trabajos y no es aceptable que el famoso se vaya sin articular una sola palabra”.

Fuente: Vanguardia.com

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